Con la participación de fieles provenientes de las parroquias de los cuatro decanatos, la Diócesis del Callao dio inicio al Año Pastoral 2026 en una significativa jornada de fe realizada en el Estadio Municipal de Previ, que congregó a delegaciones parroquiales, movimientos y comunidades de todo el territorio chalaco.
La celebración comenzó con el rezo del Vía Crucis alrededor del estadio, en un clima de recogimiento y oración. A lo largo del recorrido, representantes de diversas parroquias acompañaron cada estación, haciendo visible la unidad de la Iglesia diocesana en torno a la cruz de Cristo. De manera simultánea, sacerdotes chalacos se ubicaron en distintos puntos del perímetro para ofrecer el Sacramento de la Reconciliación, permitiendo que numerosos fieles se acercaran a la confesión como signo concreto de conversión al inicio del nuevo año pastoral.

Concluido este momento penitencial, se celebró la Santa Misa de Apertura del Año Pastoral 2026, presidida por el obispo del Callao, Luis Alberto Barrera, y concelebrada por el obispo auxiliar, Miguel Ángel Contreras, junto a miembros del clero chalaco.
Durante su homilía, Mons. Barrera invitó a los presentes a reconocer que la misión evangelizadora no se sostiene únicamente en las capacidades humanas, sino principalmente en la gracia de Dios:
Estamos reunidos todos nosotros, orando, para que todo lo que nosotros podamos hacer durante este año, no sea solamente con nuestras fuerzas, sino con la gracia que el Señor va derramando en el corazón de los creyentes…
El prelado subrayó que, fortalecidos por la fe, todos están llamados a anunciar a Cristo, Camino, Verdad y Vida, y a trabajar por una auténtica fraternidad como hijos de un mismo Dios. En este sentido, enfatizó que la fraternidad solo es posible si pasa por la reconciliación:
La Iglesia del Callao tiene que ser una Iglesia reconciliada y reconciliadora…
Asimismo, recordó que la Iglesia no existe para formar grupos aislados, sino para ser verdadera familia de Dios, enriquecida por la diversidad de carismas, ministerios y servicios que la hacen más rica y más hermosa. Invitó también a que la comunidad eclesial sea un espacio donde las personas encuentren motivos para seguir creyendo y esperando, para que la esperanza no se marchite en medio de las dificultades.

Finalmente, al iniciar este nuevo Año Pastoral, el obispo elevó una súplica que marcó el espíritu de la jornada:
“Haznos una Iglesia reconciliada y reconciliadora…”
De esta manera, la Diócesis del Callao comienza el Año Pastoral 2026 renovando su compromiso de ser una Iglesia misionera, fraterna y portadora de esperanza, dispuesta a anunciar el Evangelio con la fuerza de la gracia y el testimonio de la unidad.
