En el marco de la visita ad limina, los obispos presentaron un informe detallado sobre los avances del proceso sinodal en las jurisdicciones eclesiásticas del país, reafirmando su compromiso con una Iglesia de comunión y participación.
En el marco de la visita Ad Limina Apostolorum que se desarrolla del 26 al 31 de enero, los Obispos del Perú sostuvieron ayer un encuentro clave con los responsables de la Secretaría General del Sínodo. El inicio de la sesión estuvo a cargo de Mons. Carlos García Camader, Obispo de Lurín y Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, quien realizó la presentación oficial y extendió un saludo protocolar a la Secretaría, para luego dar paso a la exposición del informe nacional.
En un ambiente descrito como una “tarde llena del Espíritu Santo”, se dialogó ampliamente sobre la fase de implementación del Sínodo en el Perú. El encuentro contó con la presencia de los subsecretarios del Sínodo, Mons. Luis Marín de San Martín y la Hna. Nathalie Becquart.
Tras la proyección de un material audiovisual, Mons. Edinson Farfán Córdova, OSA, Obispo de Chiclayo y coordinador de la Comisión Nacional del Sínodo, presentó el informe técnico. Mons. Farfán calificó el encuentro como una “experiencia profunda donde los obispos han podido compartir cómo va el proceso sinodal en cada jurisdicción eclesiástica y el deseo de hacer este camino juntos”.

Hitos y continuidad del proceso en el Perú
El informe presentado destaca que el camino sinodal peruano se inserta en un itinerario previo de escucha iniciado con la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe (CELAM). Desde octubre de 2021, la Iglesia peruana ha cumplido rigurosamente las etapas previstas:
- Fase de escucha a nivel diocesano.
- Articulación y síntesis nacional en la Conferencia Episcopal.
- Participación en la fase continental a través de la Región Bolivariana del CELAM.
- Representación en la XVI Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
Paciencia pastoral
Se resaltó que la “Conversación en el Espíritu” es el eje transversal del proceso, demostrando que la Iglesia peruana ha asumido este camino con rectitud y fe. No obstante, se dialogó con realismo sobre los desafíos en Prelaturas y Vicariatos Apostólicos debido a las distancias geográficas y recursos limitados. Ante esta situación, la Iglesia ha optado conscientemente por un camino de paciencia pastoral, evitando imposiciones y comprendiendo que la sinodalidad requiere tiempo y acompañamiento. En ese sentido, Mons. Farfán recalcó la importancia de “tener una hoja de ruta para la fase de implementación, pero siempre respetando los procesos con paciencia y los contextos”.
Actualmente, la Iglesia se enfoca en la capacitación nacional de equipos diocesanos para unificar criterios metodológicos y facilitar una aplicación contextualizada del Documento Final. Se subrayó que, bajo este espíritu de paciencia pastoral, la formación presencial es decisiva para la apropiación real de la metodología sinodal y para respetar los ritmos de cada jurisdicción eclesiástica.

Gesto de comunión
Al finalizar la reunión, el Presidente de la CEP, Mons. Carlos García Camader, expresó su agradecimiento a la Secretaría General y entregó como obsequio el libro institucional titulado “Conferencia Episcopal Peruana: 126 años al servicio de la evangelización (1899-2025)”.
Esta obra conmemorativa, bajo el lema “Memoria, Institución y Comunión Eclesial”, documenta la trayectoria histórica y el legado pastoral del episcopado peruano desde su fundación en 1899, destacando su labor ininterrumpida en la misión evangelizadora del país.