Dirección

Jr. Estados Unidos 838. Jesús María.
Lima, Perú.

Contáctanos

En el marco de la 130.ª Asamblea Plenaria del Episcopado Peruano, los obispos del Perú celebraron una solemne Eucaristía en la Basílica Catedral de Lima, con motivo de los 300 años de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, patrono del Episcopado Latinoamericano.

Los obispos del Perú se reunieron en la Basílica Catedral de Lima este jueves 20 de agosto para celebrar la solemne misa con ocasión de los 300 años de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo, en el marco de la 130.ª Asamblea Plenaria del Episcopado Peruano y de cara a la visita apostólica del papa León XIV a Sudamérica.

La celebración tuvo un significado especial para el Episcopado peruano, pues la Catedral de Lima fue la sede episcopal de Santo Toribio, segundo arzobispo de Lima y patrono del Episcopado Latinoamericano. Los obispos llegaron hasta este lugar para rendir homenaje a su memoria y, sobre todo, para pedir su intercesión y renovar su compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia en el Perú.

Durante la homilía, el cardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima, invitó a los obispos a contemplar el testimonio pastoral de Santo Toribio y su manera de anunciar el Evangelio desde la cercanía con los pueblos.

Al recordar sus extensas visitas pastorales, destacó que Santo Toribio no vivió la misión como una tarea administrativa, sino como una oportunidad para encontrarse con las personas, conocer sus realidades y caminar junto a ellas.

«Esas visitas que hizo Toribio –en gran parte obligatorias por decreto del Concilio de Trento– fueron vividas muy singularmente a través de un proceso de cercanía y conocimiento de la vida de nuestros pueblos», señaló.

De izquierda a derecha: Mons. Jorge Izaguirre (Obispo del Chosica y Primer Vicepresidente de la CEP), Mons. Carlos García (Obispo de Lurín y Presidente), cardenal Carlos Castillo (Arzobispo de Lima), Mons. Paolo Rocco Gualtieri (Nuncio Apostólico) y Mons. Luis Alberto Barrera (Obispo del Callao y Segundo Vicepresidente de la CEP)
Cardenal Carlos Castillo junto a la imagen de Santo Toribio de Mogrovejo.

El cardenal Castillo recordó también que Santo Toribio, después de llegar a Paita, decidió trasladarse a pie hacia Lima, recorriendo los pueblos y encontrándose con sus habitantes.

«En el camino iba conociendo y conversando, preguntando a la gente cómo eran las cosas», resaltó.

Esta experiencia, señaló, constituye una referencia para la Iglesia actual, llamada a comprender las distintas realidades del país y a anunciar el Evangelio desde la escucha, el diálogo y la cercanía.

Una Iglesia misionera desde la escucha y la gratuidad

En su homilía, el arzobispo de Lima relacionó el testimonio de Santo Toribio con el camino sinodal que vive la Iglesia. Subrayó que la misión evangelizadora requiere escuchar, dialogar y comprender la realidad para poder anunciar el Evangelio en las circunstancias actuales.

«La tarea de la misionalidad, gracias a la perspectiva sinodal del Papa Francisco, requiere de acuerdos, de conversación, de comprensión de la realidad, reconociendo que, en la diversidad de situaciones, es posible reintroducir el Evangelio», comentó.

Asimismo, exhortó a los obispos a mirar el ejemplo de Santo Toribio y preguntarse cuánto de su espíritu evangelizador está presente hoy en el servicio pastoral.

El cardenal Castillo hizo especial énfasis en la gratuidad como una característica esencial de una Iglesia verdaderamente misionera.

«Trabajemos en nosotros al Espíritu Santo que Toribio nos transmitió como Iglesia misionera y generosa, que no pide nada a cambio», dijo.

Mons. Carlos García: «El pastor tiene que estar cerca del pueblo»

Al finalizar la celebración, el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, monseñor Carlos García Camader, obispo de Lurín y presidente de la Conferencia Episcopal peruana, expresó, en nombre de todos los obispos del Perú, su agradecimiento al cardenal Carlos Castillo por acogerlos en la Catedral de Lima.

«Tiene un significado muy especial estar aquí. Esta fue la sede de Santo Toribio de Mogrovejo, segundo arzobispo de Lima y patrono del Episcopado latinoamericano», enfatizó.

El presidente de la CEP destacó que Santo Toribio fue, ante todo, un pastor que salió al encuentro de su pueblo.

«No se quedó esperando que la gente viniera, salió al camino, se hizo encontrar, recorrió enormes distancias, aprendió las lenguas de los pueblos (…) para poder encontrarse con ellos, con el más pequeño», expresó.

Para monseñor García, este testimonio recuerda a los obispos la importancia de vivir una Iglesia cercana y capaz de caminar junto a las personas: «El pastor tiene que estar cerca del pueblo, conocerlo, escucharlo y caminar con él».

Esta cercanía, explicó, llevó también a Santo Toribio a defender la dignidad de las personas frente a los abusos y las injusticias, reconociendo en los pobres y pequeños la presencia de Jesucristo.

Monseñor Carlos García Camader, presidente de la CEP.

Un pastor de oración y de decisiones

El presidente de la CEP destacó además otras dimensiones del ministerio de Santo Toribio. Recordó su capacidad para convocar concilios y sínodos, reunir a la Iglesia y tomar decisiones importantes para la vida eclesial.

«Santo Toribio fue un hombre de Dios, rezaba mucho, miraba mucho, contemplaba también y sabía contemplar las realidades desde Dios», agregó.

Desde esa raíz espiritual, añadió, encontró la fuerza para caminar, evangelizar y servir. Por ello, monseñor García Camader señaló que la celebración de los 300 años de la canonización de Santo Toribio constituye uno de los momentos más significativos de la Asamblea Plenaria.

«Hemos venido a la Catedral de Santo Toribio para rendirle homenaje, pero sobre todo para pedir las gracias de invitarlo», comentó.

Los obispos se preparan para recibir al Papa León XIV

Durante su mensaje, el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana también expresó su gratitud por la próxima visita del Papa León XIV al Perú, prevista para noviembre, y destacó el vínculo del Santo Padre con el país.

«Él conoce el Perú, ha caminado por nuestras tierras, las ha amado y las ama y ha evangelizado en este lugar», señaló.

En ese sentido, afirmó que la Iglesia peruana espera la llegada del Santo Padre no solo como un acontecimiento institucional, sino como una oportunidad de encuentro con quien conoce de cerca al pueblo peruano.

«No esperamos solamente una visita protocolar, esperamos a un hermano, a un amigo y a un padre que conoce y quiere a nuestro pueblo peruano», concluyó.

Finalmente, ante las dificultades que atraviesa el país, monseñor García Camader pidió la intercesión de Santo Toribio por la Iglesia y por el Perú.

Cardenal Castillo entrega las reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo al obispo de la diócesis de Chosica, monseñor Jorge Izaguirre.

Reliquias de Santo Toribio serán llevadas a las diócesis

Como gesto de comunión eclesial, durante la celebración el cardenal Carlos Castillo hizo entrega de reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo a monseñor Jorge Izaguirre, obispo de Chosica.

Las reliquias recorrerán las diócesis sufragáneas de la provincia eclesiástica de Lima, como parte de las celebraciones por los 300 años de la canonización del santo pastor.

La celebración en la Catedral de Lima permitió así al Episcopado peruano volver la mirada hacia el testimonio de Santo Toribio y renovar, como pastores de la Iglesia en el Perú, el compromiso de caminar junto a sus pueblos, escuchar sus realidades y anunciar el Evangelio desde la oración, la cercanía, el servicio y la gratuidad.

Share: