Por el Padre Jesus Colquepisco
¡Misión cumplida! El Padre Fernando Cintas Rosa, párroco de San Pedro de Mala, regresó a su tierra natal en Salvatierra (España) después de haber dedicado 40 años de vida pastoral en la Prelatura de Yauyos, ejerciendo su ministerio en el seminario Menor, Matucana, San Vicente y San Pedro de Mala, en esta última estuvo 30 años al servicio de la comunidad maleña.
- Reclac concluye su Primera Asamblea y alienta a comunicar esperanza con Cristo en el centro
- Te Deum por el 205° Aniversario de la Independencia del Perú: un llamado a renovar la esperanza y la humanidad
- Frente al desafío de la inteligencia artificial, la Iglesia del Perú se suma al diálogo continental sobre el futuro de la comunicación
La labor pastoral realizada por el Padre Fernando ha sido extensa e intensa, y entre los frutos espirituales que nos beneficiamos todos se cuentan los miles de bautismos, primeras comuniones, confirmaciones y matrimonios, y especialmente las visitas a cientos de enfermos que han encontrado en él el oportuno consuelo cristiano que tanto bien les ha hecho.
También se destaca su labor social, pues siempre llevada la obra misericordiosa a quienes realmente la necesitaban, así es destacable el comedor que erigió en una zona periférica de Mala, gracias a la ayuda de amigos en España. Además, varias generaciones de estudiantes de la Institución Pública Dionicio Manco Campos se beneficiaron de sus enseñanzas doctrinales y morales, a través del curso de Educación religiosa, y muchos niños, de distintas instituciones públicas y privadas, recibieron la preparación para la primera comunión.
