Dirección

Jr. Estados Unidos 838. Jesús María.
Lima, Perú.

Contáctanos
  • Comentario de la Semana [07 de septiembre – 11 de septiembre]

La pregunta del Apóstol Pedro a Jesús, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? nos recuerda que todo hombre es pecador: “Como consecuencia del pecado original, la naturaleza humana quedó debilitada en sus fuerzas… e inclinada al pecado”. El pecado,siempre una ofensa a Dios, es también “un acto contrario a la razón. Lesiona la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana”[1].

Jesús nos enseña a perdonar siempre. El perdón es propio de las almas nobles que escriben los agravios y las ofensas en la arena de la memoria y las ayudas y los favores en el mármol del corazón. Sin embargo, perdonar no impide cuidar nuestra dignidad y proteger nuestra integridad y la de aquellos que dependen de nosotros. Perdonar no obliga a vivir en una codependencia con el agresor. El perdón es experiencia de liberación.

“El perdón es la fragancia que derrama la violeta en el talón que la aplastó”[2]. Jesús nos enseña que el perdón al hermano es una condición imprescindible para ser perdonados por Dios. Decía el Papa Francisco: “para Jesús “antes que el pecado está el pecador. Yo, tú, cada uno de nosotros estamos antes en el corazón de Dios: antes que los errores, que las reglas, que los juicios y que nuestras caídas”[3].

Jesús, desde la cruz, nos ofreció el mejor ejemplo de perdón cuando reza por sus verdugos diciendo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”[4].

P. Guillermo Inca Pereda
Secretario Adjunto de la Conferencia Episcopal Peruana


[1] Catecismo de la Iglesia Católica 1872
[2] Mark Twain
[3] Papa Francisco, 29 de marzo 2019
[4] Lucas 23, 34

Compartir: