Dirección

Jr. Estados Unidos 838. Jesús María.
Lima, Perú.

Contáctanos

En una carta dirigida a toda América Latina y El Caribe, Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte OFM, Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, reflexiona sobre cuál es el sentido de la fe, la esperanza y la misericordia frente a la crisis producida por la pandemia del COVID-19 y que genera mucho dolor alrededor del mundo.

En el documento, Mons. Cabrejos, Arzobispo de Trujillo, expresó que la esperanza en medio de esta crisis global se podrá superar si todos cooperamos de manera responsable. “En medio de las experiencias de inseguridad y angustia, del miedo a la soledad y a estar quietos, este tiempo, también puede ser un momento de gracia para dejar que Dios toque y sane nuestras heridas, que nos transforme y renueve interiormente, para que vivamos con ojos, oídos y el corazón abierto a Dios, a nuestros hermanos y a la madre naturaleza”, dijo.

El Presidente del CELAM también recordó en el documento las palabras pronunciadas por el Papa Francisco en dos momentos muy especiales donde pidió por la recuperación del mundo frente a la Pandemia, las oraciones del 27 y 29 marzo. “El Santo Padre dijo que «esta pandemia no es el momento del juicio de Dios, “sino de nuestro juicio: el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es»”, afirmó Mons. Cabrejos.

“En estas circunstancias, -continúo Mons. Cabrejos- un verdadero amor al prójimo para salvar vidas y cuidar a las personas más vulnerables, es respetar las medidas vinculadas con el “aislamiento físicosocial”. Que estas restricciones no nos lleven a levantar muros y barreras en nuestros corazones”.

Asimismo, el Presidente del CELAM nos pide prolongar “el amor generoso, compasivo y misericordioso que Dios nos tiene, sobre todo hacia nuestros hermanos y hermanas que viven en condiciones de gran precariedad al no tener suficientes ingresos económicos para sus necesidades básicas. Discernamos cómo desde nuestras pastorales sociales, así como desde las Cáritas diocesanas y nacionales podamos contribuir de manera eficaz a practicar la solidaridad con todos ellos, ayudándoles a sobrellevar esta situación tan difícil”.

Compartir: