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A pocas horas después de hallarse el cuerpo sin vida del defensor ambiental Roberto Carlos Pacheco, en el kilómetro 74 de la carretera Puerto Maldonado-Cusco, el Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado se pronunció al respecto e indicó que hay múltiples intereses que tendrían que ver con las denuncias que la familia del fallecido viene realizando desde el 2012, en relación al ingreso de personas ajenas a su concesión forestal. Un asesinato que ha indignado a la región Madre de Dios.

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Además del hijo del vicepresidente del Comité de Gestión de la Reserva Nacional de Tambopata, Demetrio Pacheco, la Iglesia de Puerto Maldonado advirtió que “más hermanos están siendo amenazados por defender los bosques y los ríos, así como amenazados por defender sus territorios” y exigió que “el Estado les brinde las garantías oportunas para que puedan vivir con tranquilidad tanto ellos como sus familias”.

Compartimos, el pronunciamiento completo del Vicariato Apostólico:

PRONUNCIAMIENTO CONTRA EL ASESINATO DE ROBERTO CARLOS PACHECO VILLANUEVA

Reunidos de emergencia sacerdotes, religiosas y laicos de las diferentes instituciones de la Iglesia Católica de Madre de Dios, con nuestro obispo David, quien firma, nos queremos pronunciar:

  1. Hemos recibido con profundo pesar la noticia del asesinato de Roberto Carlos Pacheco Villanueva. Queremos dar nuestro más sentido pésame a sus padres, hermanos, esposa e hijos, así como a todos sus demás familiares y a quienes con él están empeñados en la defensa y conservación de la Naturaleza.
  2. Queremos hacerles llegar nuestro mensaje de repudio a quienes han protagonizado este aborrecible asesinato y recordarles que Dios pide cuentas por toda sangre derramada: “¿Qué es lo que has hecho? La sangre de tu hermano me grita desde la tierra” (Gen 4, 10). Atentar contra la vida es atentar contra el mismo Dios, y en definitiva, contra uno mismo.
  3. Hacemos un llamado a las autoridades a no dejar impune éste o cualquier otro asesinato, y a que se pongan los medios necesarios para que se haga justicia.
  4. Nuestro hermano Roberto Carlos Pacheco Villanueva y su familia, llevaban años recibiendo amenazas y como respuesta a sus denuncias, recibieron indolencia e indiferencia. Sabemos de más hermanos nuestros que están siendo amenazados por defender los bosques y los ríos, así como de campesinos e indígenas amenazados por defender sus territorios. Exigimos que el Estado les brinde las garantías oportunas para que puedan vivir con tranquilidad tanto ellos como sus familias.
  5. Hacemos un llamado a la ciudadanía en general, a organizarse para velar por la vida de nuestros defensores de la Casa Común y de los pueblos indígenas. 6. Agradecemos la vida de nuestro hermano Roberto Carlos Pacheco Villanueva y la de tantos otros, que hicieron suyas las palabras del Papa Francisco cuando vino a visitarnos a Puerto Maldonado: “Amen esta tierra, siéntanla suya. Huélanla, escúchenla, maravíllense de ella. Enamórense de esta tierra Madre de Dios, y comprométanse y cuídenla, defiéndanla. No la usen como un simple objeto descartable, sino como un verdadero tesoro para disfrutar, hacer crecer y transmitirlo a los hijos”.

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+ David Martínez de Aguirre Guinea, OP.
Obispo Vicario Apostólico de Puerto Maldonado

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