Durante los días 12, 13 y 14 de agosto, se realizó el XI Congreso Internacional de Educadores Católicos con el tema “Educación Transformadora: Competencias, Tecnología y Formación Integral”. Este evento se realizó de manera virtual y convocó a líderes pedagógicos nacionales e internacionales quienes impartieron temas relacionados a la Inteligencia Artificial (IA) y sus implicancias y consecuencias éticas y morales para su buen uso y desarrollo.
Fueron más de 600 maestros participantes quienes han fortalecido sus capacidades pedagógicas mediante el aporte de los especialistas con temas como El uso pedagógico de la IA en la educación, Por la Ph. Lea Sulmont de Perú; Actitud proactiva para aprovechar las TIC, por el Mag. Antonio Kanashiro de Perú; Ética y regulación del uso de la IA en la educación con Sebastián Campos de Chile; Formación en valores humanos para el buen uso de la IA, por el Mag. Ronald Paul Serrano Aldana de Perú; Mentes que piensan: Estrategias para Integrar la IA en el Desarrollo del Pensamiento Crítico y Metacognitivo por Mag. Mariela Beatriz Cuda de Argentina y Estrategias de enseñanza con IA y sin IA porla Dra. Rebeca Anijovich de Argentina.
Resaltamos de manera especial la presencia de Mons. Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, quien compartió las Orientaciones que nos da Iglesia con respecto al uso de la IA en el campo educativo y comunicativo.
A fin de comentar sobre las ponencias principales se convocó a un equipo de especialistas del ámbito educativo peruano que se desempeñan en instituciones educativas, universidades e institutos de prestigio a nivel nacional.
Es importante señalar que se tuvo un pre congreso con una serie de webinar y una semana previa al congreso se desarrollaron conferencias relacionadas a la temática del congreso, todo ello a fin de introducir a los participantes y al público en general en un tema tan importante que involucra a la inteligencia artificial dentro del ámbito educativo y sus implicancias éticas y morales.

Como cierre del congreso se dio lectura a las conclusiones que dejaron las exposiciones y que transcribimos a continuación.
1. Visión doctrinal y antropológica de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial debe comprenderse y utilizarse desde una visión que reconozca la dignidad única e irrepetible de la persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios. Como obra del hombre, la tecnología está al servicio de la humanidad y no puede sustituir su capacidad intelectual, su voluntad libre ni su vocación trascendente. En el marco de la educación católica, la formación integral debe ir más allá del dominio técnico, orientándose siempre al bien común, al desarrollo moral y espiritual, y al servicio del ser humano en su totalidad.
2. La inteligencia artificial como herramienta pedagógica
Integrada con criterio pedagógico, la inteligencia artificial puede convertirse en una aliada clave para optimizar procesos, generar recursos innovadores y personalizar los aprendizajes. En la educación católica, no debe entenderse como un fin en sí misma, sino como un medio que, bajo la guía del educador, fomente el desarrollo de competencias y potencie el pensamiento crítico. Su uso debe responder a propósitos formativos claros, éticos y centrados en el crecimiento integral de los estudiantes, respetando siempre su dignidad y derechos.
3. Oportunidades y riesgos de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial ofrece posibilidades inéditas para potenciar el talento humano, fomentar la equidad y mejorar el bienestar común. Sin embargo, su uso inadecuado puede generar dependencia tecnológica, debilitamiento del pensamiento crítico, despersonalización, manipulación y desigualdad. En el contexto de la educación católica, su integración debe ser consciente, ética y orientada a la inclusión y al respeto por la dignidad humana
4. Valores y ética en el uso de la inteligencia artificial
El aprovechamiento positivo de la inteligencia artificial exige cultivar virtudes como la responsabilidad, la honestidad intelectual, la prudencia, la justicia, la solidaridad y el respeto, todas integradas por la caridad cristiana. En la educación católica, la ética y la transparencia en el uso de datos y algoritmos son condiciones indispensables para garantizar que la tecnología esté siempre al servicio de la persona. El uso de la Inteligencia artificial inspirada en principios cristianos permitirá contrarrestar riesgos como la desinformación, el individualismo y la deshumanización.
5. La inteligencia artificial en la misión educativa católica
Utilizada con criterios éticos y humanos, la inteligencia artificial puede potenciar la misión evangelizadora y formativa de la escuela católica, personalizando los aprendizajes y ofreciendo recursos innovadores. El educador católico está llamado a desarrollar competencias digitales sin perder de vista la centralidad de la persona, integrando la tecnología como herramienta de servicio a la dignidad humana, a la fe y al bien común. La Inteligencia artificial puede ser un instrumento valioso para renovar la práctica educativa sin desdibujar su esencia espiritual y comunitaria.
6. Desafíos y transición profesional docente
La incorporación de la inteligencia artificial en la labor docente implica una transformación profunda en la práctica pedagógica y en la gestión educativa. Los educadores que adopten estratégicamente esta tecnología podrán optimizar su tiempo, renovar sus metodologías y fortalecer su impacto formativo. En la educación católica, este proceso requiere discernimiento, formación continua y una actitud proactiva que preserve lo esencial: la relación humana, la creatividad, la espiritualidad y los valores que sostienen la enseñanza.
Finalmente, agradecemos a todos los que hicieron posible el desarrollo de este evento formativo y desde la ONDEC y la Comisión Episcopal para la Educación, Cultura y Bienes Culturales de la Conferencia Episcopal Peruana oramos porque el fruto del congreso se refleje en las aulas de nuestras instituciones educativas.