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El próximo 18 de septiembre, los cines del Perú serán testigos del estreno de “El Apóstol de los Andes”, un documental histórico que narra la vida y obra del siervo de Dios Mons. Federico Kaiser, primer Obispo de Caravelí y fundador de la congregación de las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima, congregación que evangeliza en los lugares más recónditos y aislados en Perú y otros países de Latinoamérica.

Esta producción no solo revive la historia de un hombre cuya vocación lo llevó a los rincones más apartados del país, sino que también destaca su legado de evangelización y servicio a los más necesitados, consolidando su memoria como ejemplo de santidad y dedicación misionera.

El documental, dirigido por Rubén Enzian, quien ya ha realizado producciones sobre Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres, se grabó en Perú, Argentina, Uruguay, Paraguay y Alemania, mostrando la amplitud del impacto misionero de Mons. Kaiser y de la congregación que fundó. Originalmente previsto para estrenarse el 11 de septiembre, el lanzamiento se aplazó al 18 por motivos de disponibilidad de salas, según informó el director a ACI Prensa.

«Mons. Federico Kaiser nos enseñó que la verdadera misión no tiene límites geográficos, sino que se realiza con corazón dispuesto a servir y amar hasta los confines del mundo.»

Un hombre que llevó la fe a los lugares más remotos

Federico Kaiser nació en Alemania el 24 de mayo de 1903 y fue ordenado sacerdote en 1932. Inicialmente deseaba ir como misionero a China, pero sus superiores lo enviaron a Perú en 1939, donde su espíritu misionero encontró un terreno fértil. En 1957 se convirtió en el primer Obispo de Caravelí, en el sur del país, enfrentando la falta de catequistas y sacerdotes: apenas contaba con 10 para atender 32 parroquias.

En 1961 fundó la congregación de las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima, con la intención de llevar la evangelización a los pueblos más alejados y olvidados. La Madre María Inmaculata, quien viajó desde Roma para acompañar el estreno, explicó que las religiosas visitan “todos los pueblos o anexos que corresponden a una parroquia, ya sean 20, 50 u 80, permaneciendo semanas enteras para conocer la situación de cada familia y brindar ayuda espiritual y material”. Así, la misión no se limita a la proclamación de la Palabra de Dios, sino que también busca atender las necesidades humanas más básicas.

El testimonio vivo de un legado misionero

La relación de las Misioneras con Mons. Kaiser y con el Papa León XIV, quien cuando era obispo de Chiclayo acompañó algunas de sus misiones, refleja la importancia de la cooperación entre clérigos y religiosas en la evangelización de los pueblos más apartados. La Madre María Inmaculata recordó cómo llevaron al futuro Pontífice a lugares situados a más de cuatro mil metros de altura, donde visitaron casitas humildes y comunidades aisladas, ofreciendo acompañamiento espiritual y ayuda concreta.

El testimonio de la Madre Jordania, publicado en la web de la congregación, resume la esencia del espíritu misionero de Mons. Kaiser: “Nos admiramos de su entrega, pues como Buen Pastor supo llegar a las almas más abandonadas sin escatimar sacrificio”. Este espíritu de valentía y entrega se refleja también en la labor de las Misioneras en países como Argentina, Bolivia, Uruguay, Chile y Cuba, donde continúan su obra de evangelización y servicio social.

El documental que revive su vida y obra

El Apóstol de los Andes” cuenta con la participación de actores como Milagros López Arias, Pedro Olórtegui, Rafael Sánchez y Ernesto Vildoso, quien interpreta al propio Mons. Kaiser. La película ha sido presentada previamente en conferencias de prensa y avant premieres en Lima, generando gran expectativa entre los fieles y destacando la historia de un obispo cuya salud frágil nunca fue obstáculo para su vocación misionera.

Federico Kaiser falleció el 26 de septiembre de 1993, dejando un legado que sigue vivo gracias a las Misioneras de Jesús Verbo y Víctima. El 28 de septiembre de 2018 se inició en Lima la fase diocesana de su proceso de beatificación, acercando cada vez más al mundo a la posibilidad de reconocer la santidad de un hombre cuya vida fue un testimonio de fe, sacrificio y amor por los demás.

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