Dirección

Jr. Estados Unidos 838. Jesús María.
Lima, Perú.

Contáctanos

Dos importantes eventos se vivieron en la Diócesis de Chiclayo al inicio del Año Jubilar por los 300 años de canonización de Santo Toribio de Mogrovejo. Las celebraciones se llevaron a cabo el viernes 12 y sábado 13 de diciembre, culminando con una solemne Santa Misa en el distrito de Zaña, el lugar donde el santo arzobispo falleció en 1606.

Bienvenida al Jubileo 2026

El viernes 12 de diciembre, en el Teatro del Colegio “Santo Toribio de Mogrovejo”, se dio inicio a las festividades con las palabras del Obispo de Chiclayo, Monseñor Edinson Edgardo Farfán Córdova, OSA, quien destacó que esta celebración representa un tiempo de gracia para la Iglesia local y para toda la Iglesia peruana.

Entre los Obispos asistentes estuvieron Mons. Alfredo Vizcarra Mori (Arzobispo Metropolitano de Trujillo), Mons. Antonio Santarsiero Rosa (Obispo de Huacho y Secretario General de la Conferencia Episcopal Peruana), y los Obispos de Cajamarca (Mons. Isaac Martínez Chuquizana), Chachapoyas (Mons. Humberto Tapia Díaz), Chimbote (Mons. Ángel Ernesto Zapata Bances), así como los Obispos Prelados de Chota (Mons. Víctor Emiliano Villegas Suclupe) y Huamachuco (Mons. Pascual Benjamín Rivera Montoya), además de Mons. Francisco Castro Lalupú (Obispo Auxiliar de Trujillo), y Mons. Jesús Moliné Labarta (Obispo Emérito de Chiclayo).

En su saludo, el Obispo de Chiclayo subrayó que la presencia del Nuncio Apostólico honra profundamente a la diócesis y expresa la comunión viva con el sucesor de Pedro y recordó con especial afecto al Papa León XIV, quien visitó en diversas ocasiones el Convento San Agustín de Zaña para orar ante las reliquias de Santo Toribio y por la misión de la Iglesia en el Perú.

Mons. Farfán destacó que el Jubileo invita a renovar el compromiso pastoral a la luz del testimonio de Santo Toribio de Mogrovejo, pastor incansable y defensor de la dignidad humana, animando a vivir una Iglesia en salida, cercana al pueblo, abierta al diálogo y comprometida con los más necesitados.

Luego de la inauguración se llevó a cabo un Concierto de Saxo, Canto de Vísperas, la conferencia de prensa sobre Santo Toribio de Mogrovejo, la presentación del proyecto de la película sobre el Patrón del Episcopado latinoamericano, un concierto de coro con música criolla y un baile de marinera.

El P. José Antonio Jacinto Fiestas, Coordinador General de la Comisión del Jubileo, fue el encargado de la Conferencia. En su intervención, expuso la vida y obra de Santo Toribio de Mogrovejo, segundo arzobispo de Lima, y lo calificó como una figura crucial en la organización de la Iglesia en el virreinato del Perú. El P. Fiestas resaltó la incansable labor pastoral de Toribio, incluyendo la defensa de los indígenas, la fundación de escuelas y seminarios, y la celebración de concilios que sentaron bases eclesiásticas para América. Recordó que Santo Toribio fue canonizado en 1726 y proclamado Patrono del Episcopado Latinoamericano por San Juan Pablo II.

Actos Litúrgicos y Encuentro del Sábado 13 de Diciembre

El sábado 13, el Nuncio Apostólico en el Perú, Mons. Paolo Rocco, presidió la Santa Misa en Zaña, el distrito donde murió el santo peruano, contando con la presencia de 10 Obispos, 56 sacerdotes, 30 seminaristas, 30 propedéuticos, religiosas, religiosos, autoridades políticas, civiles y militares, empresarios, integrantes de movimientos apostólicos y grupos diocesanos, y 3000 fieles de 50 parroquias y dos centros pastorales. Todos se unieron en oración pública en la Eucaristía.

Durante su homilía, Monseñor Rocco recordó que Santo Toribio encarnó de manera ejemplar el mandato del Señor Resucitado de “ir y hacer discípulos a todas las gentes”. Este llamado, señaló, se estructura en la proclamación del poder salvífico de Cristo, el envío misionero y la promesa permanente de su presencia.

El Nuncio resaltó que la acción pastoral de Santo Toribio se caracterizó por una evangelización profundamente unida a la catequesis, recorriendo incansablemente su vasta arquidiócesis, promoviendo una Iglesia cercana, misionera y encarnada en la realidad del pueblo. Recordó que, durante 25 años, recorrió incansablemente más de 40 mil kilómetros a pie y a lomo de mula, por su extensa arquidiócesis.

Además, subrayó que Santo Toribio impulsó concilios y sínodos, y elaboró el primer catecismo trilingüe en quechua, aymara y español. El Nuncio destacó que la misión evangelizadora implica la defensa de la dignidad humana y de los derechos fundamentales, tal como lo vivió Santo Toribio al defender a los pueblos originarios.

Asimismo, en la celebración se dio lectura al Decreto de la Penitenciaría Apostólica del Vaticano que concede indulgencia plenaria a los fieles en este año del Jubileo de la 300 canonización de Santo Toribio de Mogrovejo.

El Obispo de Chiclayo concluyó que el Jubileo es una invitación a renovar el compromiso pastoral a la luz del testimonio de Santo Toribio, pastor incansable y defensor de la dignidad humana, animando a vivir una Iglesia en salida, cercana al pueblo, abierta al diálogo y comprometida con los más necesitados. La celebración culminó con un almuerzo de confraternidad con los ilustres visitantes a la Diócesis, que se tuvo en un recreo campestre de la zona de Cayaltí, en el que se ofrecieron sendos presentes a las autoridades eclesiásticas.

Share: