Dirección

Jr. Estados Unidos 838. Jesús María.
Lima, Perú.

Contáctanos

El Obispo del Callao recordó que la verdadera alegría nace de la certeza de la presencia viva de Dios en su pueblo.

En el marco del Tercer Domingo de Adviento, conocido como el domingo de la alegría, monseñor Luis Alberto Barrera Pacheco, MCCJ, obispo del Callao y segundo vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), animó a los fieles a renovar su alegría y esperanza desde la certeza de que el Señor habita en medio de nosotros.

Durante su reflexión dominical, Mons. Barrera destacó que la liturgia de este domingo invita a “alegrarnos en el Señor, porque Él está en medio de nosotros”, recordando que el tiempo de Adviento permite descubrir la presencia cercana y amorosa de Dios en la vida cotidiana de cada creyente.

“El Adviento nos ayuda a reconocer esa presencia de Dios en medio de su pueblo y en cada uno de nosotros. De esa certeza nace la alegría cristiana, una alegría que nos llena de esperanza y nos confirma que el Señor camina con nosotros”, señaló.

Asimismo, subrayó que la alegría cristiana no depende de realidades externas, sino que brota del interior, fruto de la experiencia de un Dios que consuela, ama, libera y fortalece. “Es una alegría que nace de la confianza en Dios y nos permite vivir con esperanza”, afirmó.

Finalmente, Mons. Barrera exhortó a vivir este tiempo de Adviento como un camino que conduce a la Navidad, compartiendo con los demás el gozo de la presencia del Señor en medio de su pueblo. “Los cristianos estamos llamados a alegrarnos y a compartir ese gozo, sabiendo que Dios está cerca”, concluyó, impartiendo su bendición en este domingo de alegría.

Share: