En agradecimiento a su servicio a la Iglesia del Perú, la Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) entregó este martes 14 de marzo la Medalla de Oro de Santo Toribio de Mogrovejo, la más alta distinción del Episcopado Peruano, a Monseñor Robert Prevost, OSA, recientemente nombrado por el Santo Padre como nuevo Prefecto del Dicasterio para los Obispos (el organismo vaticano que designa a los Obispos en todo el mundo) y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.
Mons. Prevost tomará posesión de estos dos importantes cargos el próximo 12 de abril de 2023.
La ceremonia de condecoración, realizada en el auditorio de la CEP, fue encabezada por Mons. Miguel Cabrejos Vidarte, OFM, Presidente del Episcopado Peruano, quien destacó el nombramiento de Mons. Prevost como “el mejor regalo que el Papa Francisco ha hecho al Perú y a la Iglesia Universal”.
El evento contó con la presencia de los Obispos miembros del Consejo Permanente y otros Obispos, así como la participación especial de Mons. Paolo Rocco Gualtieri, Nuncio Apostólico en el Perú. También estuvieron presentes miembros de las Comisiones Episcopales de la institución.
En cuanto a la Medalla de Santo Toribio de Mogrovejo, este reconocimiento se entrega a las personas e instituciones que han resaltado por su destacado y encomiable trabajo a favor de la Iglesia en el Perú.
Mons. Robert Prevost O.S.A.
Nació el 14 de Setiembre de 1955 en Chicago (Illinois, Estados Unidos). De los 18 hasta los 22 años, estudió en Villanova University (Pennsylvania). El 1 de Setiembre de ese mismo año ingresó al noviciado de la Orden de San Agustín (O.S.A.). El 29 de agosto de 1981, profesó los votos solemnes. Durante aquellos años estudió, en la Catholic Theological Unión (Chicago), llegando a graduarse con el título de Master of Divinity (Teología), con mención en Misión Intercultural (1982). En 1987, obtuvo el grado de doctor en Teología.
En 1988, fue enviado a la misión de Trujillo, para ser el director del proyecto de formación común de los aspirantes agustinos de los Vicariatos de Chulucanas, Iquitos y Apurímac. Allí se desempeñó como prior de la Comunidad (1988-1992), director de formación (1988-1998) y maestro de profesos (1992-1998).
Tras esos 11 años en Trujillo, regresó a los Estados Unidos porque fue elegido (en 1999) prior provincial de su Provincia “Madre del Buen Consejo” (Chicago). Después de dos años y medio, el Capítulo General Ordinario lo eligió prior general, ministerio que la Orden le volvió a confiar en 2007. De esta manera, fue responsable de los procesos de planificación y dirección de la orden agustina a nivel mundial.
El Papa Francisco lo nombró, el 3 de noviembre de 2014, administrador apostólico de la diócesis de Chiclayo (Perú), elevándolo a la dignidad episcopal como obispo titular de Sufar. El 7 de noviembre tomó posesión canónica de la diócesis. Fue ordenado obispo de Chiclayo el 12 de diciembre de 2014.
El 15 de abril de 2020, el Papa lo nombró administrador apostólico de la diócesis del Callao.
En la Santa Sede, Monseñor Prevost es miembro de la Congregación para los Obispos y de la Congregación para el Clero.
La Conferencia Episcopal pide a toda la Iglesia en el Perú, orar por Mons. Prevost en esta importante misión que ha recibido del Papa Francisco para el mayor bien de la Iglesia Universal.