La Secretaría General del Sínodo publicó la guía «Hacer memoria», que orientará a las diócesis y eparquías en la preparación de las Asambleas de Evaluación previstas para 2027.
La Iglesia Católica continúa avanzando en el proceso de implementación del Sínodo 2021-2028. Como parte de este camino, la Secretaría General del Sínodo publicó la guía «Hacer memoria», un nuevo subsidio que acompañará a las Iglesias locales en la preparación de las Asambleas de Evaluación que se desarrollarán durante el primer semestre de 2027 (synod.va).
El documento ofrece orientaciones para que cada diócesis y eparquía (las diócesis de las Iglesias católicas orientales) pueda revisar el camino recorrido desde la conclusión de la Asamblea Sinodal, reconocer los frutos que han surgido en sus comunidades y discernir los desafíos que marcarán sus próximos pasos. Para la Iglesia en el Perú, esta nueva etapa representa una oportunidad para continuar profundizando la experiencia sinodal en las distintas realidades eclesiales del país.
La propuesta parte de una idea central: “hacer memoria” no es solo recordar lo que ha ocurrido. Es mirar la historia vivida a la luz de la fe, reconocer en ella la presencia de Dios y, desde ahí, discernir cómo seguir caminando juntos.
El cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo, explicó que este proceso de evaluación «no es un ejercicio técnico, sino una experiencia de agradecimiento y verdad». Según señaló, hacer memoria permite reconocer lo que ha madurado en las comunidades y dejarse orientar hacia los pasos que siguen.

Qué significa «hacer memoria»
En la Escritura, «hacer memoria» no significa volver la mirada al pasado, sino reconocer la acción de Dios en la historia para discernir el presente y abrirse al futuro. En este sentido, las Notas invitan a cada Iglesia local a releer — con agradecimiento y sinceridad — el camino recorrido en la fase de implementación del Sínodo, para reconocer los frutos que han madurado y los pasos siguientes a los que está llamada la Iglesia local. El documento se sitúa en continuidad con los textos de referencia del camino — el Documento final, las Pistas para la fase de implementación(29 de junio de 2025) y Hacia las Asambleas 2027-2028 (20 de mayo de 2026) — de los que constituye la continuación operativa para la etapa local.
Los destinatarios del documento
Dirigidas ante todo a los Obispos y Eparcas — que son los responsables — y a los equipos sinodales que animan el proceso, las Notas no proponen un modelo que aplicar, sino que sugieren un posible modo de proceder, y ofrecen preguntas, criterios y algunas indicaciones prácticas que pueden adaptarse a cada contexto local. En ellas resuena también la indicación del Papa León XIV: la sinodalidad «es un estilo espiritual. Nace del encuentro, crece en la escucha y madura en el discernimiento» (Discurso a conclusión de los trabajos del Consistorio Extraordinario, 27 de junio 2026).
El documento
El documento se estructura en dos partes estrechamente conectadas. La primera acompaña la redacción del Relato narrativo, el texto con que una Iglesia local narra el camino recorrido: fruto de una «relectura» espiritual en tres movimientos —recopilar la memoria, reconocer y escuchar los «signos», captar los procesos de transformación— releídos a la luz de las tres conversiones indicadas en el Documento final: la conversión de las relaciones, de los procesos eclesiales y de los vínculos. La segunda parte acompaña la preparación y el desarrollo de la Asamblea de evaluación, convocada por el Obispo como una experiencia «profundamente espiritual», de la cual brotan el Relato narrativo en su forma definitiva y una Carta a las demás Iglesias. Esta última evoca las litterae communionis— las «cartas de comunión» con las que, en la Iglesia antigua, cada comunidad daba testimonio de su propia fe a las demás.
Responsabilidad y resultados de las asambleas
El relato narrativo y la carta constituyen la contribución que cada Iglesia local ofrece al camino común de la Iglesia toda, en el espíritu del «intercambio de dones». Validados por el Obispo, serán transmitidos al equipo sinodal nacional o regional, y se compartirán con la Secretaría General del Sínodo hasta el 30 de junio de 2027.
Calendario
Las Asambleas de evaluación de las Diócesis y Eparquías abren un itinerario más amplio: en el segundo semestre del 2027, seguirán las Asambleas de las Conferencias Episcopales y de las Estructuras Jerárquicas de las Iglesias católicas orientales; en el primer cuatrimestre del 2028, las Asambleas continentales; y, en fin, en octubre del 2028, la Asamblea eclesial en el Vaticano, a conclusión del proceso de implementación del Sínodo 2021-2028.